Nuestro kit diabetológico en Canadá

¡Volvemos a la carga tras unas merecidas vacaciones en Canadá! La verdad es que volvimos encantados de este viaje. Canadá es, sin duda, un país extraordinario, lleno de naturaleza y vida por todos lados. Pero estamos en un blog de diabetes y deporte, así que vamos a intentar no irnos por las ramas…

Primer paso: Organización nuestro kit diabetológico. Dado que se trataba de un viaje largo (17 días para ser exactos) debía calcular los bolis que necesitaría. En mi caso, para dos semanas, necesitaría aproximadamente 2 bolis y medio de NovoRapid y 3 de Treshiba. Decidí llevarme 5 de NovoRapid y 6 de Treshiba, por lo que pudiera pasar. Hay que llevar siempre el doble de lo que necesitas y se recomienda distribuir los bolis de insulina en maletas diferentes.

Pero necesitamos más cosas a parte de la insulina. Nos llevamos, también, una cantidad de agujas indecente, por eso de que vale más que sobren qué no que falten… Y para evitar sustos las fui repartiendo por todas las maletas, mochilas y bolsillos que se me ocurrieron. Otra de las cosas que os recomiendo, sobre todo si vais a cruzar alguna frontera, es solicitar un certificado a vuestro médico de cabecera mediante el que te autoricen a llevar contigo este tipo de medicación y complementos.

Pues bueno, menos mal que hicimos todo esto porque… ¡Nada más salir tuvimos el primer percance! Debido al retraso de nuestro primer vuelo de conexión perdimos el vuelo trasatlántico. Entonces, lo que tenía que ser una escala en Ámsterdam de 1 hora se convirtió en una de 18. Además de que nos dejaron sin acceso a nuestra maleta durante toda la noche. Pero no tuvimos problema, ya que llevábamos a mano insulina suficiente para aguantar el viaje entero, ya que en la maleta solo metimos la de reserva.

IMG-1593

Una vez que estuvimos ya en el vuelo más largo de nuestro viaje (10horas) empezamos a darnos cuenta de que nuestro cuerpo necesitaba una cantidad de insulina más alta que lo normal. Y es que claro, durante esas 10 horas no nos movimos prácticamente nada y entre que no dejaban de servir comida durante el vuelo y que había momentos en los que comías ya por aburrimiento, os podéis imaginar. La cuestión es que necesité prácticamente el doble de insulina de lo que había calculado y además tuve que estar haciendo correcciones prácticamente cada hora y media. En fin, que nuestros cálculos iniciales empezaban a desbaratarse.

Llegamos a Canadá e iniciamos nuestras excursiones y el intenso plan de cosas por hacer que nos habíamos marcado. Teníamos previsto hacer paradas en 7 ciudades diferentes y las conexiones entre una y otra las íbamos a hacer en coche. El problema es que las distancias en Canadá son realmente largas (además nosotros al vivir en una isla no estamos acostumbrados a pasar más de 50 minutos en coche).  En total recorrimos unos 2.500km en coche, con lo que pasamos muchas horas sentados… ¡Y volvimos a encontrarnos con la misma situación que en el avión!

Por suerte, al llevar el sensor Freestyle Libre me ha ayudado mucho en mantener mi control glucémico.

¿Y cómo lo hicimos para mantener la insulina en condiciones adecuadas durante todo el viaje? Como os hemos comentado, durante todo el viaje fuimos cambiado de hotel casi cada dos o tres días, y nuestro kit diabetológico además, pasó muchas horas en el coche. Tomamos las medidas básicas de no dejar la insulina al sol en ningún momento y de llevarla en bolsillos o mochilas donde no sufrieran golpes brutos o cambios bruscos de temperatura. Peroa además, tenemos un neceser térmico de Menarini que cuenta con un bolsillo para poder llevar bloques de refrigeración. La verdad es que con las bajas temperaturas de Canadá, no nos hizo falta congelar lar barras térmicas en ningún momento. Pero si hubiera sido necesario, lo habríamos podido hacer.

Ya a modo resumen, os dejamos una serie de recomendaciones o consejos para cuando realicéis viajes de larga duración:

  1. Lleva el doble de insulina que crees que vas a necesitar.
  2. Reparte tu kit diabetológico por varias mochilas o maletas. No lo lleves todo junto.
  3. Si quieres mantener la insulina en frío en tu maleta de mano puedes meter los bolis de insulina en un bidón vacío de ciclismo.
  4. Habla con tu médico para que te proporcione una autorización para poder pasar medicamentos en la frontera.
  5. Y en destinos como Canadá, es muy importante llevar siempre azúcar de absorción rápida de reserva, ya que en ocasiones pudimos llegar a recorrer 100km sin encontrarnos con ningún pueblo o gasolinera.

Y ya sabéis … ¡Ánimo, suerte y siempre positivo!

 

Semana Santa en Oporto

¡Ya estamos de vuelta!

La semana pasada nos tomamos unos días de vacaciones. Esta vez, en lugar de ir a casa, optamos por hacer una visita a nuestro país vecino (Portugal). Nuestro destino era combinar unos días de retiro en un pequeño pueblecito costero, Aveiro, y rematar después con unos días en Oporto.

Como no estamos en un blog de turismo y viajes, no nos centraremos en comentar la ruta, los destinos visitados o los hoteles en los que nos hemos hospedado (aunque si queréis alguna recomendación, estaremos encantados de compartirla con todos vosotros). El objetivo de esta entrada es comentar los beneficios que me han aportado estos meses de entrenamiento y compartir con vosotros los desajustes en mis glucemias que me ha provocado el cambio de rutina, de hábitos de comida, etc.

Iniciamos nuestro viaje con un buen madrugón seguido de una larga ruta en coche (para empezar con fuerza). Nos esperaban unos 650km para llegar a nuestro destino, así que preparamos una bolsa con zumos, fruta, barritas de cereales, galletas con y sin azúcar, palitos de regaliz, etc. En fin, que íbamos bien preparados para afrontar las 7 horas de coche que nos esperaban e incluso, para continuar la ruta el fin de semana entero si hacía falta…

20160324_114323

Una de las cosas que es muy importante tener en cuenta a la hora de viajar y, con lo que ya contábamos, es que en Portugal el ritmo de vida es un poco distinto al de España. Los horarios son un poco más europeizados, con lo cual las comidas y cenas se sirven más temprano. Para ello, programamos nuestra hora de llegada a las 13.00 (hora local) para evitar posibles problemas.

En cuanto al desfase con la hora de la comida, tengo que decir que tampoco noté que me afectara mucho, ya que tenía toda la tarde para ir realizando pequeños ajustes.

20160326_124857

El problema me lo encontré con la hora de la cena. Entre que a las 18.00 de la tarde ya estábamos muertos y que los restaurantes se empezaban a llenar a las 19.00 la mayoría de días cenamos entre las 19.30 – 20.00. Así que, como comprenderéis a las diez de la noche me volvía a entrar un hambre… suerte que compramos galletas para parar un tren.

Si ya nos quedamos enamorados de Aveiro, Oporto nos terminó de conquistar. Las casas de la Ribeira, el puente de Dom Luis I, las bodegas de Vila Nova de Gaia y… ¡Las cuestas del centro histórico de la ciudad! Por suerte, contábamos con unos meses de duro entrenamiento a nuestras espaldas por lo que nuestros cuádriceps no sufrieron en exceso. Lo que sí lo notó fue mi glucemia… como es de esperar, a más esfuerzo, más consumo de glucosa. Para ello, realicé las correcciones con Aquarius, como cuando realizo deporte de baja intensidad y larga duración.

20160326_110127

Cuando vamos a realizar viajes tan largos hay que ir preparados, no solo con llevar glucosa encima, sino también con la insulina, agujas, tiras… Antes de salir de casa preparé esta mini mochila para no sufrir ningún percance. Calculé el doble de todo lo que pudiera necesitar y lo guardé en una riñonera que no se separó de mi en todo el viaje. A parte de eso llevé conmigo mi tarjeta sanitaria para evitar problemas en caso de necesitar ser atendido.

No olvidéis nunca llevar el azúcar en un lugar accesible. Añade un 75% más de azúcar de lo que llevarías contigo normalmente. En estos viajes, en los que no paras de caminar, tu glucosa puede sufrir variaciones debido al aumento de tu metabolismo.

En esta ocasión no me llevé el glucagón conmigo, al ser un viaje de unos pocos días no quise sacarlo de casa. Pero, si vais a realizar un viaje de duración prolongado o fuera de la comunidad europea, es más recomendable hacernos con una nevera pequeña para llevarlo con nosotros.

¡Ánimo, suerte y siempre positivo!