Un mes sin Feestyle Libre

Debido a la herida que me provocó el último sensor que utilicé (como os contamos en el último post) decidí estar un tiempo sin implantarme ningún nuevo sensor en el brazo. Por esto, desde principios de año más o menos, he aprovechado para comprobar si los conocimientos adquiridos usando este sistema de monitorización me podían servir a la hora de volver a las mediciones tradicionales.

La experiencia ha sido gratamente enriquecedora y os explico por qué:

Antes de utilizar el sistema de monitorización de Freestyle libre, seguía unas medidas estándar para la comida y la insulina (las cuales a veces debía aumentar ligeramente dado mi peso). Además de las medidas, es imprescindible conocer el efecto que tienen los hidratos de carbono sobre nuestro organismo; ya que las variaciones que provocan en la glucosa no son las mismas en el caso de hidratos de absorción rápida o lenta.

Pero, el mayor problema venía cuando no conocía la tendencia de la glucosa, y la única manera de saberlo era realizándome mediciones capilares cada 15 minutos. Con esto, por tanto, tenía que retrasar la actividad que quería realizar.

Durante este mes de enero he estado realizándome una media de 7 mediciones capilares al día, dependiendo de la actividad que iba a realizar. Pues bien, más o menos me he mantenido estable, incluso de noche y habiendo realizado deporte prácticamente todos los días.

Esto son los pequeños detalles que me gustaría compartir con vosotros. Como siempre, me gusta destacar que cada uno tienen un metabolismo diferente y por tanto, la glucosa reacciona de manera distinta en cada uno de nosotros:

  • Un café con leche sube la glucemia. Necesito 1 Ud. para mantenerla estable.
  • A partir de las 17:00 mi insulina basal deja de hacer efecto y necesito una corrección de novorapid. A estas horas he visto que la tendencia era tener pequeñas subidas independientemente de la ingesta de alimentos previa (Me inyecto Lantus cada día a las 23:00).
  • Los Hidratos de carbono como: pasta, arroz, patata, etc. pueden hacerme efecto incluso hasta 3 o 4 horas después de la ingesta.
  • La Pizza es uno de los alimentos que más aumenta los niveles de azúcar.
  • El pan de molde blanco, tiene efectos de aumentar la glucemia de manera exagerada: un sándwich de pan integral = 4 Uds, un sándwich de pan de molde blanco = 8Unds.
  • Los paseos ligeros de aproximadamente 1 hora reducen un 15% mis niveles de glucosa en sangre.
  • Los ejercicios de muy alta intensidad y corta duración pueden provocarnos una pequeña hiperglucemia debido a la liberación del glucógeno provocada por el exceso de demanda de glucosa a la hora de hacer ejercicio (Durante las horas posteriores la glucosa de los alimentos que ingerimos irá destinada primero a rellenar las reservas es por eso que pueden aparecer hipoglucemias).

Algunos de estos detalles parecen obvios y seguro que nuestro endocrino nos ha hablado de la mayoría de ellos en algún momento. Pero estas cosas, hasta que no las compruebas por ti mismo parece que no calan. Personalmente, las gráficas que te permiten obtener estos sensores de medición “continua”, así como el hecho de poder conocer la tendencia de mis glucemias en todo momento, me han ayudado a conocerme mejor y  a saber reaccionar ante posibles imprevistos.  Y como no, no quería perder la ocasión de compartirlo con vosotros.

Animo, suerte y siempre positivo!

Verano y FreeStyleLibre

Experiencia en el uso del sistema de monitorización FreeStyle Libre durante el verano. Problemas al sumergirlo en agua salada.

A pesar de no haber escrito durante estos meses, no hemos parado. Y, para aprovechar bien el verano, hemos practicando Paddle Surf, vela, ciclismo, windsurf, wakeboardy kitesurf. Con todo ello, hemos aprovechado para comprobar la fiabilidad del sensor de glucosa en agua salada y como no, con sudor.

Primero de todo recalcar que, al aplicarme el sensor sigo todas las recomendaciones de Freestyle Libre: limpio bien la zona de aplicación con la toallita que incluye el kit, dejo secar la zona y posteriormente aplico el sensor.

En cuanto al uso del sensor en agua salada, debemos tener en cuenta que no puede sumergirse más de un metro de profundidad (que, en deportes como snorkel, puede ser poco margen). Dentro del mar mi experiencia no ha sido muy buena puesto que se me han despegado dos sensores. Y uno de ellos con un simple baño, sin nadar enérgicamente.

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Debido al aumento de temperatura en verano, no solo sudamos practicando deporte, sino que lo hacemos de manera más habitual. Esto implica que el adhesivo del sensor deje de funcionar  correctamente. Pues bien, con este aspecto tampoco estoy muy satisfecho. La mayoría de sensores que me he aplicado durante estos meses se me han movido, causándome un pequeño dolor (sobre todo interno). Pese a ello, debo recalcar que han seguido funcionando en todo momento, incluso teniendo un lateral parcialmente despegado.

En conclusión. Si tu idea durante el verano es pasar tiempo en la playa y en el agua, debes procurar protegerte bien el sensor. Yo he usado unos apósitos resistentes al agua (de la marca HANSAPLAST) pero en algunas ocasiones  no ha sido suficiente y he tenido que reforzarlos incluso con esparadrapo.

¡Ánimo, suerte y siempre positivo!