Del sofing al jogging

Con los propósitos de año nuevo todavía presentes, seguramente uno de los más comunes con los que solemos encontrarnos es: ¡Este año adelgazo! Y cuando nos planteamos perder peso, el primer deporte que se nos pasa por la cabeza es ponernos a correr.

Antes de empezar esta actividad, que puede ser muy beneficiosa para nuestra salud, debemos tener en cuenta varios factores.

No es recomendable que, después de un largo periodo de inactividad, nuestra primera opción a la hora de retomar el deporte sea correr. Esto podría tener efectos negativos tanto a nivel físico como psicológico.

Antes de iniciar un plan de entrenamiento deberíamos plantearnos una serie de preguntas básicas con el fin de poder elegir el tipo de entrenamiento más adecuado en función del objetivo que nos hayamos fijado:

  • ¿Cuál es mi objetivo? Perder peso, correr 10km, correr una maratón …
  • ¿Cuánto tiempo llevo inactivo?
  • ¿He tenido alguna lesión grave previa? ¿Correr podría agravarla?
  • ¿Llevo el calzado adecuado para poder iniciarme en la carrera?
  • ¿De cuánto tiempo dispongo para practicar deporte?

Una vez hemos respondido a estas preguntas y hemos decidido decantarnos por el running, debemos valorar las posibles consecuencias que podría tener iniciarnos en este deporte de manera tan espontánea. Ya que para una persona que lleva más de un año de inactividad o que nunca antes ha practicado deporte con regularidad, empezar a correr sin haberse preparado previamente podría ocasionarle lesiones o molestias:

  • Lesiones en rodillas y/o tobillos debido al impacto de la carrera
  • Dolores de hombros o lumbares causado por una mala postura en la carrera
  • Abandono del deporte debido a la gran fatiga causada por la actividad.
  • Desmotivación.
  • Fascitis plantar causada por una mala elección del calzado.

Estas u otras lesiones pueden ser causadas por una mala planificación del entrenamiento. No vamos a entrar a valorar los planes al detalle, ya que cada persona parte desde una condición física básica diferente y persigue unos objetivos concretos. Algunas de las alternativas que os proponemos, sobre todo para aquellas personas que llevan una vida sedentaria son:

  • El ejercicio siempre debe ser progresivo (de menos a más).
  • Antes de correr, camina. Cuando puedas caminar 60 minutos a un ritmo elevado, podrás plantearte iniciar la carrera.
  • Cambiar algunos hábitos de la vida cuotidiana puede ser de gran ayuda (subir por las escaleras, ir caminando al trabajo, alargar los paseos de tu mascota, etc).

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Antes de terminar nos gustaría remarcar que:

El inicio de un buen plan de entrenamiento debe ir acompañado de una buena dieta. Come sano y equilibrado. Caminar a un ritmo elevado es un potente quemagrasas y puede ayudar a tu sistema cardiovascular. Antes de empezar a entrenar es recomendable que consultes a un experto que te aconseje qué tipo de ejercicios son más recomendables en función de tus condiciones físicas. Practica deporte deporte de manera regular y controlada.

¡Ánimo, suerte y siempre positivo!

Medicina hiperbárica para el tratamiento del pie del diabético

La Diabetes mellitus ocupa el primer lugar entre las enfermedades crónicas degenerativas. El pie diabético, es una de los síndromes más frecuentes que pueden sufrir las personas que padecen esta enfermedad. Y por ello, hemos decidido centrar el post de hoy en hablar del pie diabético y de los beneficios que la medicina hiperbárica ofrece para el tratamiento de esta patología. 

¿Qué es el pie diabético?

El síndrome del pie diabético es el nombre que le han asignado a las complicaciones que las personas con diabetes pueden sufrir en los pies a lo largo del tiempo. Esto puede conllevar una serie de alteraciones sensitivas, óseas (alteraciones o deformaciones del pie) y/o circulatorias (obstrucciones en los vasos sanguíneos que pueden provocar disminución del flujo sanguíneo a través de los mismos).

Nos referimos con estas alteraciones a úlceras y heridas que, dada la lenta cicatrización que sufren las personas con diabetes, pueden dar paso a infecciones y complicaciones cada vez más severas si no se detectan y tratan a tiempo.

Pies

¿Cómo puedo evitar o prevenir padecer pie diabético?

Las personas que padecemos diabetes, debemos mantener un estricto cuidado de nuestros pies. Y, sobre todo si practicamos deporte de manera frecuente ya que, una simple ulcera provocada por un zapato inadecuado o por contaminación del suelo de las duchas, para una persona con diabetes puede suponer un riesgo todavía mayor.

A continuación enumeramos una serie de recomendaciones que deberemos tratar de aplicar en nuestra vida cotidiana:

  • Revisarnos los pies frecuentemente (vigilar las rozaduras, cortes, hinchazones, callos, durezas, “juanetes” u otras alteraciones, etc.)
  • Lavarnos los pies a diario y secarlos bien incluso con un secador de cabello y vigilar especialemente entre los dedos.
  • Aplicar crema hidratante diariamente (sobre todo en los talones pero evitando aplicarla entre los dedos de los pies).
  • Llevar las uñas correctamente cortadas (Evitar cortarlas demasiado).
  • Si acudimos a un podólogo deberemos indicarle que tenemos diabetes.
  • Evitar un exceso de humedad en los pies.
  • Usar calzado cómodo.
  • Evitar ir descalzo.

Es recomendable que acudas a tu médico en caso de detectar cualquier alteración en nuestros pies o en caso de que alguna herida o ulcera tarde más de lo normal en cicatrizar. En estos casos es mejor que nos digan que no es nada y que volvamos a casa, a que ya sea demasiado tarde para su tratamiento.

“La posibilidad de que una persona con diabetes desarrolle una herida o úlcera de pie diabético es de entre el 15% y el 25%.”

“Las estadísticas indican que el 85% del total de amputaciones que se realizan están directamente relacionadas con las heridas de pie diabético que no han sido diagnosticadas y tratadas a tiempo de forma adecuada .”

“Es posible una curación completa en aproximadamente el 90% de todas las úlceras mediante una atención adecuada, basada en un enfoque multidisciplinar.”

Fundación por la diabetes

¿Cómo se puede curar el pie diabético una vez detectado?

La medicina ha evolucionado considerablemente en los últimos años en cuanto al tratamiento de esta patología. Muchos hospitales disponen de unidades médicas multidisciplinares volcadas en su tratamiento y prevención (Unidades de Pie diabético). Estas unidades suelen estar formadas por profesionales especializados en: cirugía vascular, endocrinología, cirugía plástica, traumatología e incluso, las unidades más punteras, incluyen la medicina hiperbárica (como es el caso de MEDISUB, que os presentamos hoy).

En función del caso que se trate, el especialista optará por aplicar un tratamiento u otro. Estos pueden ser: eliminación de tejidos no viables, descarga de presión de la zona afectada (mediante bota o zapato ortopédico, férula para caminar, yeso, etc.), tratamiento antibiótico general o local o acelerar la cicatrización mediante el tratamiento de oxigenoterapia hiperbárica. Nos centraremos en este último.

¿En qué consiste la oxigenación hiperbárica?

Este tipo de tratamientos se llevan a cabo en el interior de una cámara hiperbárica, en la cual, el paciente respira oxígeno mediante una mascarilla y con una presión más elevada que en el exterior. Este aumento de presión permite que el oxígeno que se transporta a través de nuestro sistema circulatorio aumente en concentración y en la calidad llegando incluso a tejidos que apenas tienen circulación.

Estas cámaras presentan un aspecto similar al de los submarinos acuáticos y una vez dentro, el tratamiento simula las condiciones ambientales de una inmersión subacuática, con los beneficios que esto conlleva.

Gracias a la oxigenación hiperbárica se consigue una regeneración celular, que permite una mejor recuperación de los órganos y tejidos debilitados, aumenta las defensas inmunológicas e incluso puede utilizarse para mejorar la capacidad y la recuperación muscular o esquelética en deportistas de alto rendimiento y de sus lesiones se recuperen en la mitad de tiempo pudiendo volver a la actividad deportiva mucho antes.

¿Qué beneficios ofrece la oxigenación muscular para el tratamiento del pie diabético?

Las personas con diabetes, con el paso del tiempo, van acumulando un exceso de azúcar en las arterias y venas. Y esto provoca que, cada vez sean mas rigidas y la luz interior sea menor y por tanto disminuya el flujo sanguíneo a través de estos vasos sanguíneos.

Mediante este tratamiento se consigue que, a pesar de que circule poca sangre a través de arterias y venas, la sangre que circula sea muy rica en oxígeno (normalmente se dice que hay un 100 % y en el caso de estar respirando Oxigeno bajo presión se consiguen niveles de 2.500%). Esto permite que lleguen grandes cantidades de oxígeno a los tejidos más comprometidos de las extremidades ayudando a que las úlceras o posibles ulceras de pies diabéticos cicatricen de manera más rápida. De este modo se pueden llegar a evitar lesiones y amputaciones.

El funcionamiento del tratamiento consiste en que, los pacientes una vez dentro de la cámara, se aumenta gradualmente la presión hasta alcanzar la equivalente a 12 o 15 metros de profundidad bajo el agua. Este proceso puede tardar alrededor de unos 10-12 minutos. Una vez alcanzado el punto de cota del tratamiento, el paciente permanece unos 60 minutos respirando oxígeno mediante una mascarilla o casco. Una vez finalizado, se procede a la despresurización.

Los efectos que produce en nuestro cuerpo esta cantidad de oxígeno son varios:

  • Uno es el efecto desinfectante, similar al del agua oxigenada, es decir, cuando circula a través de todo nuestro organismo en especial de la úlcera o herida de pie diabético, va desinfectando y limpiando las heridas.
  • Otro efecto es que al llegar mayor cantidad de Oxígeno a las células y tejidos comprometidos estos mejoran su metabolismo y se normaliza mejorando su funcionalidad

Gracias a esto, conseguimos que estas cicatricen más rápidamente.

Aquí os dejo un enlace en el cual podéis encontrar un video en el que, el Dr. Batle (fundador de Medisub), nos cuenta más detalles sobre el funcionamiento de este tratamiento y los beneficios que ofrece a las personas con diabetes.

¡Ánimo, suerte y siempre positivo!

Sesión de Jogging

Sesión de carrera continua de 45 minutos a intensidad media

A pesar de ser domingo ¡Hoy nos hemos levantado con ganas de un poco de jogging!

Lo primero del día, una lectura con el sistema de monitorización Freestyle Libre (que, como ya os adelanté, es el método que utilizo para realizar las mediciones de glucosa en sangre).

Nivel de glucosa previo

Me levanto a 113 mg/dl y desayuno dos tostadas con mantequilla y mermelada sin azúcar con un café con leche. Me pongo 3 dosis de insulina (Novorapid). Después de desayunar y sabiendo que vamos a practicar deporte, lo recomendable es realizar mediciones constantes (cada 20´ aproximadamente) para comprobar la tendencia de la glucosa. Una hora después, con el nivel de glucemia a 181 mg/dl, me pongo 1 dosis más y…  ¡Salimos a correr!

Entrenamiento

Carrera continua media – Frecuencia Cardíaca: 70% fcmax – Duración: 45 min – 7 km carrera

La intensidad del entrenamiento es media-baja. He trabajado a una media de 175 ppm, teniendo en cuenta que mi fcmax es 205 ppm. Para controlar la intensidad dispongo de pulsómetro.

Otro factor a tener en cuenta es el calor. Hoy hemos corrido a 25ºC, lo cual influye mucho en la intensidad; ya que las pulsaciones pueden ser más altas a pesar de que mantengamos el ritmo de carrera o incluso lo bajemos. Para este tipo de entrenamiento, recomiendo utilizar nuestra frecuencia cardíaca como herramienta de trabajo.

 Jogging

Nivel de glucosa posterior

Al acabar el entrenamiento las mediciones me indican un valor de 70 mg/dl. A mí, personalmente, para aumentar el nivel de glucosa de manera progresiva, me va muy bien el Aquarius. Con solo unos 250 ml de esta bebida (100 gr = 7,9 gr de azúcar), en menos de 1h vuelvo a tener los valores en 119 mg/dl.

Resumen 0607

¡Ánimo, suerte y siempre positivo! Nos vemos en el siguiente post.