La importancia del kit diabetológico en MTB

El fin de semana pasado nos pusimos el culot, llamamos a dos compañeros y nos dispusimos a rodar en bicicleta por la Serra de Tramuntana. La ruta que teníamos en mente iba a ser desde Sa Comuna de Bunyola hasta Alaró. aunque conocemos la mayoría de caminos, esta no la habíamos hecho todavía, así que preferimos descargarnos la ruta en Wikilok y seguirla con el GPS.

Como siempre, lo primero que hacemos antes de ponernos en marcha es: revisar la ruta y preparar nuestro kit diabetológico acorde a ella.

Nos esperan:

  • Dos subidas prolongadas
  • 20km de ruta
  • 3horas aproximadamente

Por tanto, nos llevaremos:

  • Medio litro de Aquarius
  • 3 barritas muesly
  • 2 zumos de piña

Después de ordenar nuestra mochila, cargar las bicicletas y recoger a nuestros compañeros, llegamos a las faldas de Sa Comuna de Bunyola y empezamos la excursión.

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Justamente nuestro sensor Freestyle libre se termina minutos antes de empezar la excursión. La última lectura que nos da es de 175mg/dl estable. Por lo tanto cogemos el medidor capilar y nos quitamos el sensor.

La ruta empieza con una subida prolongada por una carretera asfaltada de unos 30 minutos. Al llegar al primer desvío nos hacemos la primera medición (125 mg/dl) y vemos que tenemos la glucosa en descenso. Claramente tomamos la decisión de bebernos uno de los zumos y seguimos rondando. Ahora la ruta transita por un sendero más técnico y menos ciclable. Seguimos en descenso, pero continuamos pedaleando. Pedaleamos durante 40 minutos más hasta llegar a lo alto de Sa Comuna. Llegados a este punto nos hacemos una medición aunque sabemos que vamos bien. Las sensaciones son bastante buenas, aunque el ritmo de los compañeros es más difícil de aguantar y estamos consumiendo mucha energía.

Con una glucemia de 130 mg/dl nos tomamos un plátano antas de iniciar un ligero descenso por la trialera que nos llevará hasta “Salt des Freu”. Una vez allí nos esperan dos cuestas muy duras. Quizás sea el momento más complicado de la excursión. Pero, una vez superadas estas cuestas, que no duran más de 10 minutos, nos encontramos con el primer escollo. Cuando parece que la subida ha terminado, la inclinación aumenta y las piedras están todavía más sueltas. El resultado, 20 minutos más de subida por tramo no ciclable.

Una vez arriba y habiendo pasado ya Orient, tenemos Alaró cerca de nuestra rueda. Hacemos la última medición de la ruta antes de iniciar el descenso (105 mg/dl) y nos indica que debemos bebernos el último zumo antes de empezar a bajar.

Finalmente lo que parecía una bajada divertida se convierte en un calvario. Teniendo que bajar la bicicleta a cuestas sumado al cansancio acumulado, nos alegramos de habernos tomado ese zumo.

¡Llegamos a Alaro! Y aquí termina nuestra ruta del fin de semana. Nos realizamos una última medición antes de guardar la bicicleta en la furgoneta (98 mg/dl). Esto nos ayuda a saber que, en tema de glucemias, hoy ha sido una ruta más que positiva. Y eso que hemos tenido algunos imprevistos. En este tipo de rutas en las que dispones de un perfil orientativo, pero no conoces bien la ruta, es importante preparar bien el kit glucémico que vas a llevar a cuestas. Cargarnos la mochila de azúcar puede aumentar demasiado el peso y hacernos gastar un exceso de energía muy valioso. Conocer nuestro cuerpo nos ayuda a saber qué tipo de azucares son los más indicados para este tipo de excursiones.

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Esta ruta de hoy nos ha servido como claro ejemplo de que en este tipo de entrenamientos no podemos dejar de tomar glucosa durante el ejercicio, preferiblemente de absorción más lenta. Hoy prácticamente no hemos bebido Aquarius (que es nuestra mejor opción cuando necesitamos azúcar de rápida absorción).

A ver qué tal va la próxima! ¿Y vosotros, qué soléis llevar encima cuando practicáis mountainbike?

Y … ya sabéis ¡Ánimo, suerte y siempre positivo!

Salida en MTB superando hipoglucemia

El fin de semana pasado decidimos salir a pedalear un poco por la montaña, concretamente por el camino viejo de Caimari a Lluch pasando por el Prat dels Pilons (para los que hagáis MTB por Mallorca :p). Ya habíamos realizado antes esta excursión, así que conocíamos el trazado y perfil de la ruta. Lo más destacable de esta ruta son dos rampas con inclinación muy elevada y un tramos final algo duro.

Como siempre empezamos el día con una medición matinal. Hoy toca mediciones capilares ya que estos días estoy a la espera de que me llegue el nuevo sensor FreeStyleLibre dado que el anterior se me despegó antes de hora en el último partido de rugby. Así que tengo que tener en cuenta que me haré menos mediciones que de costumbre.

La medición nos marca 141 mg/dl, desayunamos fruta (dos piezas de manzana), un vaso de zumo sin azucares añadidos y café americano. Me inyecto 3 dosis de insulina y nos ponemos en marcha.

Llegamos a las faldas de la montaña en coche. Pero, toca un última medición antes de ponernos a pedalear para comprobar que esté todo en orden. Marca 171 mg/dl. Con este nivel de glucosa no necesito tomar nada más. Así que, ¡En marcha!

A los 20 minutos nos encontramos con las primeras rampas. El cansancio empieza a notarse … pero no ponemos el pie en el suelo. A pesar del cansancio y el esfuerzo realizado decido esperar un poco más antes de realizar la siguiente medición, ya que en este momento no serviría de nada porque el esfuerzo realizado todavía no se plasmaría en el nivel de glucosa en sangre. Decido seguir 10 minutos más, aprovechando el llaneo por un valle rocoso. Es al final de este valle donde me realizo la siguiente medición. Marca 87 mg/dl. Nos indica que la glucosa está en descenso ya que nuestro cuerpo necesita tirar de los azúcares en sangre para reponer la energía utilizada durante las cuestas (llevamos 50 minutos de excursión).

Como conozco la ruta y sé que antes de la subida final viene un pequeño descenso, decido comer una barrita de cereales y beber lo equivalente a un vaso y medio de Aquarius de naranja. Descanso unos minutos y sigo en marcha. Por ahora, y a pesar de que la glucosa había bajado, no he notado síntomas de hipoglucemia.

A los pocos minutos de bajar volvemos a encontrar otra subida bastante pronunciada y rocosa que nos llevará hasta el Coll des Prat. Serán unos 50 minutos de subida que no nos darán tregua alguna. Al llegar arriba empiezan a aparecer síntomas  de hipoglucemia … Parece que hemos salvado bien la subida aunque llego bastante justo (67mg/dl), así que aquí consumo otra barrita y un vaso más de Aquarius antes de iniciar el descenso que nos llevará al coche.

Una vez abajo toca una nueva medición. Marca 80 mg/dl. Teniendo en cuenta que llevamos 30 minutos de descenso, sigue siendo bastante baja. Esto nos indica que nuestro cuerpo necesita energía tras el esfuerzo realizado en las subidas y que está consumiendo nuestra glucosa en sangre para reponerla. Tomamos medidas y bebemos Aquarius para aguantar hasta la hora de comer con una glucosa previa de 125 mg/dl.

¡Lo hemos conseguido! Hemos salvado lo que podría haber sido una hipoglucemia más grave y habernos arruinado la excursión entera.

Hay que recordar que en subidas prolongadas y esfuerzos máximos nuestro cuerpo tiende a seguir consumiendo energía incluso después de una hora del esfuerzo realizado. Por lo tanto, hay que saber elegir el momento correcto para realizar las mediciones para poder tomar las decisiones adecuadas.

Animo, suerte y siempre positivo!

La importancia de la planificación en la práctica de deporte con diabetes para evitar hipoglucemias

Cambios de ruta, un cambio de horario a última hora, una variación de la actividad prevista… Si sueles practicar deporte en grupo, ¡Seguro que esto te suena! Y es que es muy difícil que todo salga según lo planificado. Con la llegada del FreeStyleLibre otra vez a mi brazo, hemos podido extraer unos datos muy significativos sobre el comportamiento de la glucosa cuando se modifican los planes a la hora de practicar deporte.

Una de los deportes que más practicamos últimamente es la mountain bike (y lo que más nos gusta es hacer rutas con nuestros amigos del #equipolemur). Pues bien, estas vacaciones hemos aprovechado bien el tiempo y hemos realizado algunas salidas por la Sierra de Tramuntana. Pero no os vamos a hablar ni de técnica de pedaleo, ni de posibles rutas… Con este post os queremos contar nuestra última experiencia y cómo un cambio de ruta significativo puede alterar nuestra glucemia.

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Domingo por la mañana. Hora de salida prevista: 9.30. Después de una noche algo ajetreada y con el FreeStyleLibre aun calibrándose, me tomo una barrita de cereales. Maillot puesto. Cargamos las bicis en el coche y nos dirigimos hacia en punto de partida de nuestra ruta. Allí hemos quedado con otros 3 compañeros.

PRIMER INCONVENIENTE: la glucosa, obviamente, empieza a subir. Nada preocupante puesto que nos quedan 3 horas de mtb por delante. El grupo se retrasa media hora. Mi glucosa sigue en ascenso y yo todavía parado. Primer pico de glucosa más alto de lo que hubiera querido. Pero no importa, dado que voy con gente experimentada. Subo piñones y decido esforzarme más.

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Seguimos la ruta y mi glucosa empieza a bajar, como es normal. A la hora y media decido comer algo (barrita de cereales) y el guía me comenta que queda un llaneo de media hora y después una subida fuerte de unos 50 minutos. Con esta información, decido dar dos sorbos de Aquarius bien grandes, la ruta parece intensa.

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SEGUNDO INCONVENIENTE: Cuando acabamos el llaneo y nos disponemos a empezar la subida, ¡Nos percatamos de que vamos justos de tiempo, y decidimos recortar distancia! La subida intensa de una hora se convierte en unas rampas de 15 minutos. Resultado: cuando ya llegamos al coche, la barrita y el Aquarius continuaban haciendo su efecto y la glucosa seguía en ascenso.

En este momento es muy difícil saber qué correcciones hacer, ya que un mal cálculo de la insulina a suministrar puede derivar en una hipoglucemia. Debemos recordar que aunque hayamos recortado la distancia, llevamos 2h de bicicleta a nuestras espaldas que continuarán haciendo su efecto. Decido que 3 unidades de insulina serán suficientes.

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Como no nos cansamos de repetir: a la hora de realizar deporte, la planificación es muy importante para las personas con diabetes. Esto no significa que no podamos hacer cambios, ya que habrá veces que no podremos evitarlo. Lo importante es ir bien preparados y prever como estos cambios pueden afectar a nuestras glucemias.

¡Ánimo, suerte y siempre positivo!

Salida con el grupo de ciclismo de la universidad

Salida con el grupo de ciclismo de la universidad. 4okm llamos de ruta con dos subidas de intensidad media.

Hoy toca clase de ciclismo y ya sabemos que significa eso … ¡Salida en bicicleta de carretera!

Lo primero que hago al saber que nos toca clase práctica es preguntarle al profesor como será, a groso modo, la ruta que realizaremos para poder prever la intensidad de la actividad física a realizar. Me explica que realizaremos una ruta más o menos llana, de unos 40 kilómetros con dos repechos finales (con lo cual… necesitaré reservas de azúcar para el final).

La hora prevista de salida es a las 14:30, por consiguiente, deberé valorar la hora de comida y las dosis de insulina que mejor me convengan.

Calculo comer una hora antes de la salida. Me mido la glucemia y me marca un valor de 85 mg/dl. Hoy toca filete de lomo con cuscús. Teniendo en cuenta la cantidad de hidratos de carbono que lleva, calculo que necesitaré unas 5 unidades de insulina NovoRapid. A partir de ahora y hasta la salida, deberé realizarme mediciones constantes para conocer la tendencia de la glucosa.

NIVEL DE GLUCOSA PREVIO A LA SALIDA

A las 14:30 tengo un nivel de glucemia de 145 mg/dl. Me he preparado una barrita Muesly (8,5 gr de azúcares) y medio litro de Aquarius.

Pero antes de empezar la ruta, ya surgen los imprevistos. Un compañero sufre una indisposición, con lo que debemos posponemos la ruta 40 minutos ¡Todos mis cálculos por la borda!. Aprovecho para medirme regularmente y me doy cuenta que la tendencia de la glucosa es descendente.

Nos ponemos en marcha y mi glucosa está a 99 mg/dl. Está bastante baja para empezar la actividad, con lo cual debo intentar recuperar mi valor inicial. Ingiero media barrita, el Aquarius y relleno la botella con agua y 25 gr azúcar refinado (por lo que pueda pasar…)

DURANTE EL ENTRENAMIENTO

A los 40 minutos me doy cuenta de que me ha subido el nivel de glucosa en sangre, está a 109 mg/dl, valores que considero bajos teniendo en cuenta que por ahora el ejercicio ha sido aeróbico ligero (sin superar las 148 ppm) y aún nos quedan los dos repechos finales… Por ello, tomo unos sorbos de agua con azúcar.

Proseguimos con la ruta y, al llegar a la mitad, el grupo decide que es un buen momento para realizar relevos (¡Seguimos con los imprevistos!). Eso significa que la intensidad aumentará considerablemente. Los relevos duran aproximadamente 10 minutos, en los cuales mis pulsaciones suelen llegar a aumentar hasta 175 ppm. Al acabar decido hacer una lectura y, como esperaba, me marca 75 mg/dl. Muy bajo, decido comerme la otra mitad de la barrita y me tomo el resto del agua azucarada.

Disminuyo la intensidad y valoro si es necesario pararme (ya que me voy quedado sin reservas azucaradas). El profesor comenta que nos tocan 7 km de bajada en los cuales podré descansar ¡Una noticia que no viene nada mal! Al llegar a bajo, mi nivel de glucemia está a 110 mg/dl. Aun me queda un sobre de azúcar refinado como reserva y… ¡Los dos repechos, que no me olvido de ellos!

Seguimos subiendo los dos repechos de 1km, por encima de mi umbral anaeróbico (estoy subiendo a 189 ppm). Al llegar al final una nueva medición y veo que se mantiene estable 100 mg/dl.

A partir de aquí es todo cuesta abajo, lo cual sirve para retomar fuerzas.

Ciclismo

FINAL DEL ENTRENAMIENTO

Al llegar al punto final de la ruta realizo una nueva medición, los valores me marcan 88 mg/dl pero la tendencia indica que es estable.

Voy haciéndome mediciones regularmente y la tendencia de mi glucemia empieza a bajar, así que ingiero un vaso de Aquarius para poder estabilizarla.

VALORACIÓN

En mitad de la ruta he sufrido una pequeña hipoglucemia que por suerte y gracias a la preparación previa no ha ido a mayores. Esto nos demuestra la importancia que debemos darle a planificar la ruta antes de empezar la actividad física y de anticiparnos a los posibles contratiempos que puedan surgir (ya sea llevando encima bebidas ligeramente azucaradas, piezas de fruta o sobres de azúcar).

Resumen 0611

¡Ánimo, suerte y siempre positivo! Nos vemos en el siguiente post.